24 oct. 2016

Qué es la tendinopatía rotuliana, causas, síntomas y tratamiento.

   



La articulación de la rodilla es la más grande y una de las más complejas del cuerpo. Es un articulación troclear bicondílea y sinovial situada entre los cóndilos del fémur y la tibia, con la rótula en sentido anterior. La articulación de la rodilla satisface los requisitos de una articulación que soporta el peso del cuerpo y combina considerable estabilidad, sobre todo en extensión. Por lo general, la estabilidad y movilidad son funciones incompatibles en una articulación, razón por la cual la mayoría de las articulaciones sacrifican una por la otra; sin embargo en la rodilla ambas funciones están aseguras por la interacción de ligamentos y músculos y por los complejos movimientos de deslizamiento y rodamiento de las superficies articulares.

No obstante de tener superficies articulares esenciales para que la movilidad sea grande, la hace vulnerable a sufrir distenciones y luxaciones. La articulación de la rodilla desempeña un papel importante durante la locomoción, pues acorta y alarga las extremidades inferiores. También puede decirse que trabaja mediante compresión axial bajo la acción de la gravedad. Al estar dotada de músculos poderosos, actúa junto con la articulación del tobillo como un poderoso propulsor del cuerpo. Soporta y absorbe tensiones vigorosas que producen de los movimientos laterales del cuerpo en el plano frontal y de las rotaciones axiales en plano transverso (1).


1.   ¿Qué es la tendinopatía rotuliana?


La tendinopatía rotuliana o rodilla de saltador suele ocurrir e la unión rotulianotendinosa. Es una reacción inflamatoria debida a una distención en esta unión entre la rótula y el tendón (2).  Se caracteriza por dolor en la zona anterior de la rodilla que aumenta con la presión sobre el tendón rotuliano, cerca de su inserción en la rotula. El termino rodilla de saltador se debe su aparición a la elevada frecuencia con que esta patología se da en atletas que incluyen el salto como parte indispensable y continuada de su actividad deportiva. Existen cuatro posibles lugares de localización de la tendopatía rotuliana, que guarda relación con el lugar de inserción del tendón cuadricipital  o del tendón rotuliano : 1) polo inferior de la rótula; 2) tuberosidad tibial anterior; 3) inserción del tendón cuadricipital en el polo superior de la rótula, y 4) cuerpo del tendón rotuliano (3).  

                

2.   Causas y mecanismo de lesión de la tendinopatía rotuliana


La causa más frecuente de tendinopatía rotuliana es el desequilibrio entre los componentes medial y lateral del cuádriceps, lo que da lugar a un estiramiento desigual del tendón rotuliano. Suele asociarse con movilización excéntricas de la rotula, con el pie plano o cavo, con la rotación externa o con la colocación del peso corporal excesivo hacia atrás. También se asocia con un excesivo desarrollo del lado lateral del muslo y/o en  presencia de un tendón de Aquiles falta de elasticidad (2)

La tendinopatía rotualidad aparece en aquellos deportes en los cuales el aparato extensor es solicitado repetitivamente sobre todo durante la extensión, bien sea de forma brusca (saltos) o mantenerla durante un tiempo largo (levantamiento de pesas). También se da en aquellos deportes en los que se producen movimientos de aceleración y desaceleración, freno y cambio de dirección brusco. Por eso es mas frecuente en deportes como el futbol, vóleibol, baloncesto, salto de altura, corredores, artes marciales (karate, taekwondo) (4).
                   

3.   Signos y síntomas de la tendinopatía rotuliana


Común a todas las tendinopatias, el síntoma más significativo e invalidante es el dolor sordo (3).

·         Dolor e inflamación del tendón rotuliano (6).
·         Dolor al realizar ejercicios excéntricos de rodilla (6).
·         Sensibilidad a la palpación y rigidez en la zona (3).
·         Disminución funcional a la realización del movimiento lesional (6).
·         Perdida de equilibro (4).
·         Tumefacción local (9).

El dolor puede forzar a cambiar el tipo de movimiento y con ello provocar otra lesión como distención muscular (10).


4.   Diagnóstico y pruebas especiales de la tendinopatía rotuliana



     El diagnóstico de la tendinopatía rotuliana se establece a partir de la historia, el examen de rodilla y, sobre todo, la palpación del tendón y sus inserciones. Es importante incluir en este apartado la palpación de la grasa de Hoffa, ya que con frecuencia se presenta indurada y sensible a la presión en estos casos. La posición de la rótula tiene un papel esencial en el establecimiento del diagnostico, ya que puede presentar una anomalía biomecánica o posicional que dé lugar a patología por si misma. Una rótula lateralizada o rotada somete al tendón rotuliano a una tracción continua. De igual modo al estado de tensión del cuádriceps, en especial del recto anterior, se debe de examinar minuciosamente, pues la presencia de restricciones miofasciales puede alterar la posición de la rótula (3).

En un segundo punto a valorar es el tamaño y la funcionabilidad muscular, observar si hay debilidad o atrofia de cuádriceps y en especial el vasto interno.



Las pruebas diagnósticas complementarias

1) Radiologías simples: Aunque no es una prueba vital para evaluar las estructuras tendinosas, la radiología simple puede ayudar a excluir otra patología como tumores óseos que se manifiesten clínicamente como lesiones tendinosas o calcificaciones de partes blandas.

2) Ecografías: Es la prueba más utilizada en la actualidad tanto por su fiabilidad como por la facilidad para realizarla. La ecografía aporta una buena imagen del estado de las fibras de colágeno, así como los vasos nuevos que hay alrededor del tendón. Una de las claves de la ecografía es que es una exploración dinámica que permite complementar la exploración clínica. Aporta, pues, información trascendente de la funcionalidad del tendón.

3) Resonancia magnética: es hoy menos utilizada que la ecografía, a pesar de que nos proporciona imágenes con información considerable. Aporta así mismo datos sobre el estado de otras estructuras articulares y es vital en el diagnóstico diferencial. La principal ventaja de la RM frente a la ecografía es que proporciona una visión reproducible del área de estudio en múltiples planos; asimismo, permite descartar otras patologías de origen no tendinoso (7).


Una prueba especial como diagnóstico diferencial utilizada en ortopedia y traumatología es la prueba de Dreyer
·       
  •  Prueba de Dreyer

Objetivo: Valora el desgarro tendinoso del cuádriceps por la parte superior del margen rotuliano.

Procedimiento: El paciente se encuentra en decúbito supino y se le pide
que levante la pierna extendida. Si no es capaz de hacerlo, el clínico estabiliza, con ambas manos, el tendón del cuádriceps proximalmente a la rótula y le pide de nuevo que levante la pierna.

Valoración: Si el paciente es capaz de levantar la pierna en el segundo
intento, debe sospechar e un desgarro del tendón del cuádriceps (o fractura rotuliana antigua) (8)


5.   Tratamiento Fisioterapéutico de la tendinopatía rotuliana


La evaluación terapéutica debe de estar basada en la evidencia clínica y claramente enfocada a disminuir el dolor. El segundo objetivo es recuperar la funcionalidad óptima del tejido lesionado (3).

1.   Corrección de los factores biomecánicos predisponentes: consiste en corregir cualquier alteración de la cadena cinética. La rotula tiene que estar biomecánicamente centrada (3).
2.   Elastificación del comportamiento externo de la rótula: en la tendinopatía rotuliana es frecuente que exista una tracción externa excesiva de la rotula. 1) Por ello el fisioterapeuta posiciona al paciente decúbito lateral, con la rodilla levemente flexionada a 30°. El fisioterapeuta aplica la eminencia tenar en sentido medial. 2) Se realiza estiramiento activo de toda la musculatura de la cadena anterior, flexores de cadera y rotadores internos (3).
3.   Flexibilización selectiva: trabajar la flexibilidad de la musculatura del cuádriceps, recto anterior, isquiotibiales (bíceps femoral), tensor de la fascia lata y tríceps sura. estiramientos miofascial de la musculatura anterior y posterior (3).
4.   Masaje: descontracturante del cuádriceps y tríceps sural, el masaje ayudara a la disminución del dolor de aparición tardía asociado al trabajo excéntrico (3).
5.   Electroterapia: aplicación de ultrasonido en la fase proliferativa, durante unos 7 minutos (3).
6.   Tratamiento de puntos gatillo: a musculatura de las fibras medias del vasto lateral y el tensor de la fascia lata (3).
7.   Restablecer la capacidad de absorción del impacto: uno de los objetivos básicos de la fisioterapia es restablecer la movilidad de la rodilla y tobillo (3).
8.   Programa excéntrico: calentamiento sin aplicar ejercicios que impliquen extensión de rodilla. Estiramientos estáticos, globales de toda la musculatura de miembro inferior (3). Programa principal donde se aplique ejercicios por fases. Enfriamiento con estiramientos estáticos como al comienzo, criomasaje (3).
9.   Reeducación de los patrones motores: una vez concluido el patrón de aprendizaje del patrón normal (marcha o gesto deportivo) este se incluirá en distintos ejercicios de forma continua en el programa de fortalecimiento previo al retorno de la practica deportiva (3).



6.   Conclusiones y Recomendaciones para la tendinopatía rotuliana.



    El deportista debe efectuar ejercicios de calentamiento y estiramientos previos al entrenamiento y calentar localmente la zona afectada con infrarrojos, órtesis (rodillera) y otros métodos con el objetivo de situar el tendón con una temperatura y elasticidad óptima para el desenlace físico (9). La prevención a esta lesión requiere un cuádriceps fuerte y un buen equilibrio de fuerza entre los músculos que rodean la rodilla. Cabe esperar un completa recuperación sin efectos residuales si se aplica un buen tratamiento. Ocasionalmente la lesión recidiva debido a un ligamento (tendón) rotuliano débil, especialmente en los deportistas de edad avanzada (5).


Bibliografía


·         (1) Plastonga. N .Anatomía y movimiento humano. Barcelona: Paidrotibo; 2000.
·         (2) Howse. J. Técnica de la danza y prevención de lesiones. Barcelona: Pidrotibe; 2002.
·         (3) Jurado. A. Tendón, valoración y tratamiento en fisioterapia. Badalona: Paidrotibo; 2008.
·         (4) Sanchis. V. Cirugía de la rodilla. Madrid: Medica panamericana; 1995.
·         (5) Walker. B. La anatomía de las lesiones deportivas. Badalona: Paidrotibo; 2010.
·         (6) Diez. R. Cuando el arte se convierte en ciencia. Wanceulen; 2010.
·         (7) Guia de práctica clínica de las tendinopatias: diagnostico, tratamiento y prevención. Apunts Med Sport. 2012; 47 (176): 143-168.
·         (8) Buckup. K. Pruebas clínicas para patología ósea, articular y muscular. Barcelona: Masson; 1997.
·         (9) Dr lloret. M. 1020 Ejercicios y actividades de readaptación motriz. Barcelona: Paodrotibo; 2002.
·         (10) Kaplan. M. Guia de lesiones del deportista. Barcelona: Hispano Europea; 2004.


Por: Migyoli Pérez - Estudiante de Fisioterapia